“La labor de abogados y procuradores, sobre todo en los asuntos penales, es algo capital para el buen funcionamiento de la Justicia y con ello, del Estado de Derecho"

 

El abogado Pedro Albares Castejón, natural de Tribaldos (Cuenca), ha sido galardonado en dos ocasiones por su sólida trayectoria profesional con tan sólo 30 años de edad. Estudió en Tarancón y posteriormente realizó sus estudios universitarios en Valencia, donde ha trabajado en diferentes despachos hasta que en 2012, fundó el suyo propio junto a un colega de profesión que ya está jubilado, por lo que ahora es Albares Castejón quien ejerce la dirección.

Por tanto, Albares & Gotor es un despacho de abogados en Valencia y Manises, que ofrece asesoramiento legal y práctica jurídica en los ámbitos penal, civil, laboral, mercantil, bancario y extranjería. Cuentan con abogados y profesionales expertos, con reconocido prestigio en las distintas ramas del derecho, que realizan valoraciones sobre la viabilidad de cada asunto, con un presupuesto cerrado, por escrito y con facilidades de pago.

En este despacho, existe la mezcla entre la experiencia de más de 30 años del letrado fundador y la juventud de sus profesionales. Disponen además, de diversos acuerdos con despachos de abogados en toda España, lo que amplía su área de influencia. Además, se integran dentro del grupo de profesionales distintos Procuradores de Valencia y Madrid.

Para el letrado Albares “la labor de Abogados y Procuradores, sobre todo en los asuntos penales, es algo capital para el buen funcionamiento de la Justicia y con ello, del Estado de Derecho. La importancia de realizar una defensa seria y profesional en los casos encomendados, debe estar basada en el respeto a la presunción de inocencia de todos los ciudadanos, derecho fundamental recogido y proclamado en la Constitución Española”. 

Por su dedicación actual y dada la proyección profesional, Pedro Albares Castejón recibe el galardón en la V Gala de Premio El Suplemento 2016 en la categoría Derecho Penal, galardón que se suma al recibido en la gala Mediterráneo Excelente y a la Medalla de Oro de la Fundación Foro Europa 2001.

El espíritu de alcanzar grandes metas es inherente a su juventud. La firmeza por lograrlas es su gran motor porque como explica el premiado “la labor de un abogado no se queda en tener una buena formación jurídica, sino que se debe escuchar al cliente, ponerse en su situación, entender sinceramente cuál es su problema y dedicar tiempo y esfuerzo profesional para ofrecer las soluciones posibles. Se trata pues, de poner la Justicia al alcance de quienes la necesiten”.

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