Para posicionarse en el mercado tuvieron que demostrar que sus baterías regeneradas permitían un ahorro de hasta un 60% en relación a las convencionales ya existentes

 

Con una idea que surgió en 2011, los mentores de Bluelife Battery, comenzaron dedicándose a la regeneración de baterías de coches eléctricos e híbridos. Desde 2015 fabrican sus propias baterías y para el próximo año ya plantean la internacionalización.

Para posicionarse en el mercado tuvieron que demostrar que sus baterías regeneradas permitían un ahorro de hasta un 60% en relación a las convencionales ya existentes. Los primeros que apostaron por el proyecto fueron los taxistas madrileños. Además, con el propósito de concienciar sobre la importancia del medioambiente y el consumo inteligente, Bluelife Battery continuó abriéndose camino. Una vez en ese punto, el desafío fue ingeniar un sistema que permitiera la regeneración de la batería y su retorno al mercado como si fuese nueva a un precio mucho más bajo del que se estaba pagando en el mercado por un producto cuya durabilidad no se correspondía con el alto coste. Alfredo Omaña, CEO de la empresa, afirma que recientemente Toyota  lanzó un Twitt reconociendo el provecho del invento español con patente internacional.

La fabricación y comercialización de sus propias baterías fue el verdadero punto de despegue ya que han desarrollado un sistema propio de mayor capacidad, de menor tasa de fallo y sobre todo de mayor durabilidad. Se trata de módulos que multiplican la durabilidad los modelos comerciales actuales.

Por este emprendimiento y perspectiva firme de crecimiento, Bluelife Battery recibe el galardón en la V Gala de Premio El Suplemento 2016 en la categoría Franquicia en Expansión.

Actualmente, la fabricación sólo se puede hacer en Asia pero están gestionando trasladarla a Europa acogiéndose al programa Instrumento Pyme de Horizonte 2020, cuya primera fase ya han superado, y han pedido ayudas de apoyo al CDTI a través de la iniciativa Neotec, para la creación y consolidación de empresas de base tecnológica promovidas por emprendedores nóveles. Madrid, Bilbao y Barcelona de momento, son los únicos puntos de venta directa y en las dos primeras se ubican los centros tecnológicos para la regeneración. Las baterías tienen una durabilidad por encima de los 180.000 kilómetros. Pero están trabajando para lograr que duren todo el periodo de vida útil del coche, unos 750.000 kilómetros. El plan estratégico para la expansión es lograr sumar puntos de venta en todo el territorio y en 2017 avanzar a nivel internacional.

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