Crudeza, honestidad y humanidad en Yo sostenido, el libro de Víctor Elías
Víctor Elías
El actor y músico Víctor Elías ha publicado su primer libro, Yo sostenido, un testimonio que conmueve por su crudeza, honestidad y humanidad. Publicado por Editorial Planeta el 27 de noviembre de 2024, esta obra de 224 páginas no solo traza el viaje personal de una exestrella infantil, sino que abre una conversación urgente en torno al fenómeno de los “juguetes rotos” en la industria del espectáculo.
Elías, que debutó en la interpretación con apenas seis años, se convirtió en uno de los rostros más populares de la televisión española en la adolescencia. Pero detrás del éxito, su vida era un torbellino emocional y familiar: padres adictos, un entorno inestable, el peso de la fama prematura y una temprana exposición al mundo adulto. Yo sostenido, escrito junto al dramaturgo Pablo Díaz Morilla, es su forma de reconciliarse con aquel niño que vivía rodeado de focos mientras todo a su alrededor se desmoronaba.
“Yo era un profesional, pero también un niño”, escribe Elías. La contradicción lo marcó profundamente, llevándolo a una adolescencia caótica y, más tarde, a una lucha abierta contra las adicciones. Sin embargo, Yo sostenido no es solo un relato de dolor. También es una carta de amor al arte, a los escenarios, y al poder sanador de las segundas oportunidades. El disco homónimo que acompaña al libro refuerza esa dualidad: cada capítulo tiene su eco musical, convirtiendo el testimonio en una experiencia sensorial completa.
Más allá de la fama y el trauma, hay figuras que salvan. Su tía Carolina, su pareja Ana, los grupos de apoyo, e incluso los recuerdos transformados de sus padres. Elías se muestra vulnerable pero firme: “Sigo siendo adicto, aunque no consuma nada. Pero también sigo siendo yo sostenido”. El libro, cargado de dolor y ternura, es una declaración de principios sobre la necesidad de sostenerse unos a otros.
Yo sostenido no busca el morbo ni la revancha, sino la comprensión. Es un grito contra los mecanismos que encumbran a niños prodigio y los abandonan al primer tropiezo. Es también un mensaje de esperanza para quienes batallan con heridas similares.
Con esta obra, Víctor Elías no solo narra su historia: la transforma en un espejo colectivo.





























