El Suplemento ha encontrado en The Macallan Whisky la alianza perfecta para poner la guinda a sus eventos

La excepcional calidad, el aroma a madera y una destilación impecablemente mimada, hacen de este whisky escocés la mejor opción para disfrutar de una bebida espirituosa.

La obsesión con la calidad ha sido la impronta de The Macallan Whisky desde que, en 1824, el profesor de escuela y agricultor que cosechaba cebada, Alexander Reid, fundó la destilería en una meseta situada sobre el río Spey, en el noreste de Escocia.

The Macallan fue una de las primeras destilerías escocesas con licencia legal. Su fábrica está rodeada por una finca de 196 hectáreas, cuyo corazón se encuentra en Easter Elchies House. El entorno natural perfecto para impregnar su brebaje de las raíces escocesas más ancestrales.

La firma ha cimentado su reputación en un producto de excelente calidad y con carácter distintivo, basándose en seis pilares fundamentales que van desde el lugar hasta el proceso, pasando por la gente y la pasión. Gracias a su marcada identidad, ha logrado afincarse como uno de los principales whiskies single malt del mundo. 

La creación de The Macallan se basa en las influencias y aportaciones vitales procedentes de España, Norteamérica y Escocia, así como en sus respectivas materias primas naturales, acompañadas por la artesanía en su elaboración, para la que utilizan métodos tradicionales.

El color es otra de las características inconfundibles de la marca. Su tonalidad procede del roble de las barricas en las que madura que, además, determina hasta un 80% de su sabor, siendo uno de los factores más importantes a la hora de garantizar la calidad y el estilo de su whisky single malt. La habilidad de quienes elaboran el whisky garantiza que el color sea lo más uniforme posible de un embotellado a otro, gracias a la gestión y selección de las barricas que aportan el espectro de color natural que resulta esencial para The Macallan.

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