Con más de treinta años de historia, se ha convertido en un referente en la comercialización de frutas y hortalizas, exportando su producto a más de 15 países

Frutas Escobi es una empresa comercializadora y exportadora de frutas y hortalizas que se fundó en El Ejido, Almería, a finales de los años 80. Nació como respuesta a la creciente demanda de exportación de frutas y verduras en el poniente almeriense, cuando los cultivos bajo plástico habían empezado a extenderse hasta convertirse en lo que son hoy en día: la superficie de invernaderos más grande del mundo.  

Tan sólo dos años después de su creación, la compañía ya exportaba al extranjero, llegando a países como Inglaterra y Alemania. A mediados de los años 90, el crecimiento de la empresa provocó su traslado hasta su ubicación actual donde, tras sucesivas ampliaciones, han alcanzado los 22.000 metros cuadrados de superficie total, con 6.000 metros cuadrados construidos.

En sus comienzos, la firma comercializaba solo calabacín y sus principales clientes se ubicaban en Barcelona, Francia u Holanda. En la actualidad, trabajan con una gran variedad de frutas y verduras: desde distintas variedades de pimientos, berenjenas, pepino, melón y, por supuesto, calabacín.

En Frutas Escobi seleccionan de manera minuciosa las hortalizas y frutas para cumplir con la demanda de los mercados en los que tienen presencia. Gestionan más de 500 hectáreas de cultivos con un fuerte compromiso con la excelencia en todos los procesos. “Lo hacemos concienciados en el respeto hacia nuestros empleados, agricultores, clientes, medio ambiente y sociedad en general”, aseguran desde la compañía, que trabaja constantemente en la mejora de procesos para que su producto final siempre tenga la más alta calidad.

Frutas Escobi es una empresa orientada al cliente y al agricultor, comprometida con el cuidado y la fidelización de sus agricultores y clientes, quienes sostienen su modelo de negocio, que promueve el trabajo en equipo. La familiaridad y la confianza son sus señas de identidad. “Tenemos una gran responsabilidad ética hacia nuestros agricultores y clientes, a los que ofrecemos siempre productos de calidad; hacia nuestros empleados, a los que cuidamos intentando mejorar siempre sus condiciones; hacia la sociedad en general y hacia el medio ambiente, cumpliendo escrupulosamente con las leyes estipuladas e incluso excediendo algunas para continuar con su preservación”, explican desde la compañía, para la que la satisfacción de sus clientes se ha convertido en su mejor aval. 

En el año 2002, Escobi creó la división Friscobi, una empresa de logística que se unió al grupo con la finalidad de satisfacer las demandas de transporte de mercancías de sus clientes. “Para nosotros es fundamental que nuestros productos lleguen siempre frescos a nuestros clientes y en la fecha acordada”, recalcan. En este sentido, Friscobi hace posible que las frutas y verduras que exportan y las que se quedan en territorio nacional, sean entregadas a tiempo y sin perder su excelente calidad. Su flota de camiones pasa controles exhaustivos tanto técnicos, como medioambientales y de calidad. Gracias a esta fragmentación, Escobi logró consolidar su trabajo con las cadenas de supermercados, duplicando su volumen de producción. 

Actualmente la empresa almeriense trabaja en todo el territorio nacional y se ha expandido a más de 17 países del extranjero: Francia, Inglaterra, Alemania, Holanda, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Suecia, Noruega, Reino Unido, Irlanda, Polonia, República Checa, Rusia, Austria, Canadá y Estados Unidos.

Con la vista puesta en el futuro, la empresa busca incrementar su presencia geográfica -cumpliendo siempre con sus valores-, y posicionarse, en todos los mercados en los que están presentes, como empresa de referencia en el sector agrícola, tanto por la calidad de sus productos como por la excelencia de su servicio.

La compañía cerró el pasado ejercicio con unos datos más que positivos, que han permitido el cumpliendo de los objetivos que se habían marcado. Prueba de ello es el avance que están realizando a la hora de posicionarse en nuevos destinos, que les permite continuar con la hoja de ruta marcada.

Sin embargo, Frutas Escobi no solamente está trabajando en el aumento de la presencia geográfica de la empresa, sino que tiene abiertos varios frentes y está inmersa en numerosas actividades paralelas en pro del sector hortofrutícola almeriense. Han participado en distintas jornadas técnicas y formativas con las que ayudan a promover y compartir el conocimiento, fomentando la agricultura andaluza con el fin de seguir evolucionando.

La firma está también comprometida con la formación agraria. Regularmente recibe estudiantes en sus instalaciones para introducirlos en el sector. “El objetivo de estas visitas es acercar a los estudiantes a la realidad del sector agrícola, así como descubrirles la forma en que se trabaja con muchos de los productos que más tarde pueden ver en sus propios hogares”, explica Gabriel Escobar Fernández, responsable del Departamento Comercial.

Además, Frutas Escobi va un paso por delante en sostenibilidad, siendo una empresa socialmente responsable. Sus instalaciones están semicubiertas por paneles solares, distribuidos en una torre solar, dos cubiertas y un carport, que suman un total de 576 módulos receptores de energía solar con una potencia de 155 Kwp. Sólo la torre solar aporta anualmente 35.000 Kwh, lo que supone un ahorro importante en electricidad y 50 toneladas menos de emisiones de CO2 al año. “Una producción sostenible nos asegura un buen futuro para todos. La mayor parte de las decisiones que tomamos en Escobi se hacen con la vista puesta, no solo en la maximización del beneficio, sino en la sostenibilidad a largo plazo”, aseguran desde la compañía.

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Foto: Gabriela Escobar Fernández, gerente

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