El laboratorio fue uno de los miembros fundadores de EURON, la red de excelencia europea de robótica, y es muy conocido dentro y fuera de Europa, con colaboraciones habituales con prestigiosas universidades

El Laboratorio de Inteligencia Robótica de la Universidad Jaume I de Castellón se fundó en 1991. Su misión es realizar investigación, desarrollo y formación en inteligencia robótica, entendida como inteligencia artificial encarnada en sistemas robóticos o ciber-físicos que actúan en el mundo físico real, a diferencia de sistemas puramente computacionales como videojuegos o simulaciones de realidad virtual.

Angel Pascual del Pobil, catedrático de Inteligencia Artificial y director del laboratorio, explica que “nos interesa mucho la `inteligencia manual´, o sea la que se basa en la coordinación sensorial-motora de brazos, manos y sistemas de percepción artificial, como cámaras o sensores de tacto, con la finalidad de realizar tareas que requieren tanto inteligencia como destreza manual. Hace falta inteligencia para tener destreza manual, y un robot tiene que tener destreza”. Las áreas donde se pueden aplicar sus beneficios son, a día de hoy, muy numerosas, desde robots asistenciales, hasta aplicaciones en la industria de venta online o alimenticia.

RobInLab ha obtenido financiación de la empresa Amazon para participar en un desafío orientado a la automatización robótica de sus almacenes de venta on-line. Este es el objetivo del proyecto RoboPicker. De entre sus características, destacamos la versatilidad física para reconocer y manipular un amplio rango de artículos de uso corriente. RobInlab participa en diversos proyectos internacionales y sus sistemas de manipulación perceptual han tenido un impacto destacable. Así, en el proyecto europeo GRASP se desarrolló un robot capaz de vaciar una cesta de la compra con objetos de diferente tamaño y forma.

Otro ámbito de innovación son los robots sociales y educativos. Se trata de lograr que robots humanoides generen respuestas emocionales adecuadas en las personas con las que interactúen. Por ejemplo, basado en evidencias que sugieren que el uso de robots puede ser beneficioso para la terapia de niños con Trastornos del Espectro Autista.

El laboratorio fue uno de los miembros fundadores de EURON, la red de excelencia europea de robótica, y es muy conocido dentro y fuera de Europa, con colaboraciones habituales con prestigiosas universidades. Sus especialidades destacadas son: Soluciones industriales y asistenciales basadas en manipulación robótica avanzada; Robots humanoides para usos sociales, terapéuticos y educación.

Foto: Imagen del trabajo desarrollado por los profesionales de la Universitat Jaume I

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