“Han sido cuatro años de lucha, sudor, lágrimas y, casi, sangre. Aunque me faltaba una parte de mi cuerpo, he salido adelante"

 

Una cornada cuando actuaba como recortador dejó a Juanjo López sin parte de su pierna izquierda hace ahora cuatro años. Desde entonces, el deporte se ha convertido en su vida hasta el punto de conseguir la hazaña de ser el primer amputado español en acabar una maratón. Fue este año cuando cumplió este reto en Valencia. En el Desafío Lurbel, disputado en Albacete, fue el primer amputado en Europa en correr una "trail running". También es el tercero del mundo en Paratriatlón Larga Distancia.

El corredor de Puçol, conocido como "El Penyo", acumula en su lista de medallas la de campeón de España y de Europa de para triatlón. Razones que le han convertido en el ganador del Premio Mediterráneo Excelente 2014 en la categoría de Superación Personal. Tras recibir la estatuilla acreditativa, confesó su lema: "Si yo puedo, tú puedes". "Me llena de orgullo –afirmó– esta distinción porque han sido cuatro años de lucha, sudor, lágrimas y, casi, sangre. Pero he conseguido lo que pretendía: levantar a los míos. Aunque me faltaba una parte de mi cuerpo, he salido adelante". Finalmente, se mostró impresionado por estar rodeado de tanto talento y sentenció: "Este premio también tendría que ser de todos ustedes que, día a día, se superan". El deporte acompaña a El Peño en su vida diaria y se ha transformado también en su trabajo ya que regenta una tienda de deportes en su pueblo natal, Puçol, en Valencia.

Entre los planes de Juanjo a corto y medio plazo están participar en el campeonato Medio Ironman de Valencia este año y si consigue financiación embarcarse en una nueva aventura: la Titan Desert, carrera por etapas que se celebra en el Sáhara marroquí durante seis días.