“Es un hotel de gestión familiar y el contacto con el cliente es imprescindible"

 

Un pequeño hotel con todo el encanto y el espíritu propios de Formentera. El Es Marés, inaugurado en 2011, es un hotel spa singular situado en el entorno natural de Formentera ligado a la cultura mediterránea. El concepto del hotel, su ubicación y su diseño acorde a la esencia de la isla le han valido el reconocimiento del Premio Mediterráneo Excelente 2014 en la categoría de Hotel Vacacional. Recogío el premio Francisca Ferrer Colomar, la directora general del establecimiento, subrayó que "para mi familia y para mí es un orgullo recibir este reconocimiento". "Aprovecho la ocasión –dijo– para invitarles a visitar nuestra maravillosa Formentera y, por supuesto, a que se pasen por Es Marés".

El edificio de nueva construcción está totalmente integrado en el entorno patrimonial en que se ubica, el casco antiguo de San Francisco Javier, capital de Formentera. Es fiel y digno representante de la arquitectura tradicional y auténtica de Formentera. La piedra marès que define el relieve de la isla de Formentera, es la que define su carácter. "La imagen y el carácter de la isla se consiguió usando materiales típicamente mediterráneos y de Formentera, maderas nobles como el roble y metales como el hierro convenientemente tratado configuran espacios comunes como los pasillos, escaleras, salones y piscina exterior", señalan fuentes del hotel.

Sus interiores se inspiran en la esencia de la naturaleza y de la cultura de la Formentera. La piscina de agua salinizada está pensada para refrescarse en un entorno único; un patio con jardín y vistas a las casas de piedra que dibujan la silueta de Sant Francesc.
Además posee un spa de 150 m2, con dos cabinas de masaje, piscina climatizada interior, baño de vapor, caldarium, fuente de hielo, tumbonas ergonómicas calefactadas y ducha de sensaciones con aromas y tratamientos termales.

Cuenta con 18 habitaciones y un estilo minimalista y ecologista definen esta pequeña joya hostelera en el corazón de Formentera. Esencia pura de la isla con un toque de vanguardia arquitectónica. "Es un hotel de gestión familiar y el contacto con el cliente es imprescindible", explican. Además dan especial importancia a los detalles que facilitan o hacen más placentera la vida de los huéspedes: desde bicicletas eléctricas a cocina mediterránea. En su afán por apadrinar el arte local, Es Marés cede toda la planta noble del hotel para exposiciones de los artistas de Formentera.