"Hoy, comprar un producto fresco con cinco horas de elaboración, sin aditivos para conservación y de calidad, es difícil salvo en proximidad. Nosotros lo consiguimos con su Pastelón Arribi de la mano de quince colaboradores"

 

Con una historia que comenzó en Cedeira, A Coruña, en 1875, Horno Artesano Arribi es hoy un referente en la elaboración de un producto único: el Pastelón Arribi. “Si, son 142 años de vida que dan para mucho y la verdad es que, aún con altibajos, han sido fructíferos, sobre todo porque el esfuerzo por mantener la tradición y la artesanía del producto final siempre ha sido, es y será reconocido porque Pastelón Arribi es mucho más que una empanada”, afirma María Arribi Barcia, propietaria y profesora titular de Cocina y Pastelería en la Escuela Oficial de Hostelería de Pontedeume.

Esa distinción es consecuencia de la calidad permanente y de una constante labor de investigación sobre las mejores artes culinarias de sus antepasados porque “ellos sabían perfectamente cómo elaborar un producto gallego modelo”, enfatiza. Por esa razón, la familia ha ido cogiendo el testigo de todo aquello que quedó grabado en la memoria y, a través del perfeccionamiento, la innovación, la implantación de nuevos organigramas empresariales y de una buena dosis de voluntad y tesón, han logrado este presente.

 “No ha sido fácil mantener la artesanía y tradición en la elaboración de un producto alimenticio hoy en día, se confunde con anticuado o atrasado, se le concede la calidad, se le intuye valor, pero se entrevé carente de control. No estamos de acuerdo. La velocidad que trasciende de la evolución de las empresas actuales, las nuevas tecnologías, la mecanización, etcétera, sirve para algunas actividades económicas y es esencial y necesario en su crecimiento, sin embargo, en alimentación, no todo es velocidad, mucho de lo que huele a proceso automatizado, a imitación, a rapidez, a barato, es sinónimo de plástico”, destaca María Arribi.

Hoy, comprar un producto fresco con cinco horas de elaboración, sin aditivos para conservación y de calidad, es difícil salvo en proximidad. Horno Artesano Arribi lo consigue con su Pastelón Arribi de la mano de sus quince colaboradores, de Manuel Villar a cargo de la gerencia y por supuesto, de la Presidenta de Honor y sexta generación de la saga familiar, Doña Ricardina Barcia Alonso. Según expresa la propietaria “todos ellos son el alma de la empresa, pequeña en tamaño, pero la mayor multinacional en espíritu y voluntad de crecimiento y por sobre todo agradecida sinceramente a sus fieles clientes”.

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