La alerta que emite la aplicación, la recibe el agente más cercano en tiempo real para poder auxiliar a víctimas de violencia machista

Argus CVG es una aplicación móvil patentada, que acelera la petición de auxilio por parte de las víctimas de violencia machista, así como la intervención de las fuerzas y cuerpos de seguridad encargados de esta función.

Esta app permite mejorar tanto la seguridad, como la sensación de seguridad de las víctimas al ser empleada como medida de protección y, sobre todo, de prevención, así como elemento disuasorio ante su agresor. Es instalada por el organismo encargado en el terminal smartphone de la víctima, previa autorización. Los funcionarios responsables registran el expediente en una plataforma creada para este cometido, cuyo acceso permanecerá restringido y totalmente cifrado.

Ante la activación, que se realiza sin necesidad de desbloquear el móvil y es totalmente indetectable, la aplicación envía una alarma al centro de emergencias y a los agentes más cercanos con información del expediente y posición de la víctima en tiempo real. Además, la aplicación activará la grabación de sonido y video sobre las cámaras disponibles en el terminal, transmitiéndose en streaming al centro de emergencias.

El autor de esta aplicación es la empresa Argus Control Security, experta en creación, integración y mantenimiento de sistemas informáticos dedicados al diseño de ciudades inteligentes. La alerta la recibe el agente más cercano en tiempo real y no pasa por otros intermediarios. La app admite la conexión entre municipios, permitiendo a las victimas la movilidad en su entorno.

Esta app ha sido diseñada bajos los principios de sostenibilidad e inteligencia para que pueda alcanzar a la globalidad de las víctimas, sin discriminar por la existencia de denuncia o por niveles de riesgo. Los clientes potenciales de este sistema son los ayuntamientos, ya que se ha diseñado especialmente para las policías locales.

El modelo de negocio elegido para, Argus CVG implica que no tendría coste para las usuarias y los ayuntamientos pagarían en función de las licencias adquiridas, dependiendo del número de agentes.

Foto: Joaquín Riera en una presentación de la novedosa aplicación móvil

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